¿Nadie recuerda las subprime?

Creo que finalmente lo he entendido. Hay unos bonos del estado que vencen en verano. Estos bonos los compraron, principalmente,  los bancos españoles. Pidieron dinero al BCE al 1%, esperando obtener una rentabilidad del 3%. Con los beneficios se podrían refinanciar. ¿Quién tiene que pagar el 3%?. El Estado. Si para el verano, el Estado no puede pagar los vencimientos de esos bonos, los bancos españoles, tendrían problemas de financiación, con lo cual, la deuda privada, pasaría a ser deuda pública. Bueno, eso o dejar que quiebren, posibilidad que no entra en los planes de nadie.

Conclusión, los recortes servirán para gastar menos en servicios públicos y así el Estado tendrá liquidez para pagarle los beneficios a los bancos y evitar su quiebra, como mal mayor, o asumir su deuda, como mal menor.Esto en mi casa, se le llama la cuadratura del circulo.

Me pregunto si ya nadie se acuerda como empezó todo esto. Si nadie recuerda que fue el ansia de los grandes bancos por obtener beneficios a cualquier precio – recordemos las llamadas “hipotecas basura” – lo que desencadenó esta crisis económica. Los bancos se endeudaron comprando “humo” y ahora nos quieren hacer pagar a todos el coste de apagar el incendio que ellos provocaron.

La primavera ha llegado en Valencia antes de tiempo

Mi hijo esta mañana a las siete y media:
Mami, ¿si viene la policía al instituto, te llamo?
No va a ir, no te preocupes.
Pero si viene ¿te llamo?
No va a ir, pero si fuera, te quedas junto con tus compañeros.
¿Y si nos pegan?
No os van a pegar
Pero, si nos pegan ¿te llamo?
No os van a pegar, pero si pasa algo yo iré corriendo.
¿Las madres de los niños de Valencia no pudieron ir?
Si, pero no las dejaron pasar.
Si no te dejan pasar ¿que hago?
Nada. Tu estate tranquilo que no va a pasar nada.
Mami..¿los hijos de los policías también van a los institutos como yo?
Claro.
¿y les pegan a sus hijos también?
Pues no lo se. Imagino que no. No lo se.
- Llega el transporte escolar, y se sube con cara de preocupación.
Mami, tu estate hoy pendiente de lo que pase ¿vale?
Vale hijo, estate tranquilo.
- He vuelto a casa con los ojos llenos de lágrimas y el corazón encogido.

Tengo miedo de que el FBI entre en mi casa a detenerme.

Es como un sueño recurrente. Me quedo mirando la pantalla, pensando en que opinar o decir, y me da pánico que desde el monitor salga una mano, placa en ristre,  y al grito de ¡FBI!, quede detenida por pensar. Cuando me despierto, miró con recelo a mi alrededor y compruebo que todo sigue en orden….de momento.

Que levante la mano quien recuerde que en los cables hechos públicos por wikileads, se hablaba del  interés del gobierno norteamericano por aprobar la Ley Sinde en España. Pues hijo/a, ¡ya te vale!. La demonización de Internet no es nueva. En numerosas ocasiones, hemos podido ver, oir o leer en los medios de comunicación, como nuestros hijos están amenazados en la red, como nuestras tarjetas de crédito son presa fácil de los hackers, o como nos pueden  engañar con noticias falsas – como si en los medios tradicionales no pasara – y un largo etc.

¿Porque asusta tanto Internet? Pues es fácil, porque no está controlado. ¿Se puede controlar? No. Pues peor me lo pones. Nos llenamos la boca al señalar descaradamente con el dedo, a aquellos países que ponen restricciones al acceso a la red de sus ciudadanos: China, Corea del Norte, Irán, Cuba (alguno se me olvida), pero nos parece que es “por nuestros derechos” que se aprueben leyes que controlen la forma en la que se distribuye la información. La movida esta de Ley SOPA, como la Ley SINDE, no tiene nada que ver con los derechos de autor – o muy poco- ; tiene que ver con el control que las autoridades quieren hacer,  del uso de que hacemos de las herramientas que tenemos.

A mi , el dueño de megaupload, la verdad es que me importa poco. Lo que me parece nauseabundo,  es pretender hacernos creer que el control de la red va a evitar que tipos listos, puedan hacer negocio de “dudosa” ética o legalidad. Vamos, es como decir que prohibir las drogas evita su consumo.

 Que no, que lo que pretenden es otra cosa. Es controlarnos a todos los que participamos en el cyber espacio, pero no porque seamos más listos, más guapos o con más dinero, que aquellos que no lo hacen, sino porque se trata de controlar. El control por el control. Luego ya veremos para lo que sirve.

El gobierno de los huevos.

Existe un lugar en Almería, al que se le conoce como La Plaza de La Leche. Cuentan los habitantes del lugar, que dicha plaza siempre andaba en obras de reformas, y los ciudadanos, curiosos y preocupados por su entorno, detenían su paseo o quehaceres, para observar el trajín que el ayuntamiento se traía en dicha plaza. Se hacían comentarios de todo tipo.  El más repetido y que tuvo mayor calado fue : ¿Eso que leche es? , refiriéndose a una estatua colocada en el centro de la plazuela y que con los años dió nombre a la misma; la figura de un educador. Tanto tardó el consistorio en destapar la piedra tallada, que el pueblo – siempre sabio – bautizó la plaza, antes de su inauguración oficial, como La Plaza de la Leche – por lo de que ¿eso que leche es? y aunque los más jóvenes empiezan a reconocerla como la Plaza del Educador, y en la actualidad se llama Plaza Juan Cassinello, inevitablemente hay que volver a su nombre “verdadero”, si quieres que los lugareños te entiendan. Dicen las malas lenguas que cuando el ayuntamiento decidió cambiarle el nombre por Juan Cassinello, y retiró la figura del Educador, los almerienses comenzaron a llamarla Plaza del Educador,  esperando a la siguiente reforma, para denominarla con su nombre actual.

En este país, los políticos nos cuentan milongas acerca de lo que NO van a hacer, para conseguir llegar al gobierno, y luego comienzan a legislar de tal manera, que todos nos volvemos Trillo, para exclamar el consabido “manda huevos”.  Somos incapaces de memorizar los nombres de los nuevos ministros – de algunos solo recordamos sus antiguos puestos – , pero a cada nueva ley, nuevo recorte o reforma, exclamamos “manda huevos”, recordando aquellas promesas de no subir impuestos, de no recortar en leyes sociales, de no desmontar el estado de bienestar. Me temo que el gobierno de Mariano – perdón, Don Mariano- pasará a la historia como el de “los huevos”, en vez del gobierno de Rajoy.

Quiero ser gato en mi próxima vida

Quiero ser gato, en masculino, que las gatas paren demasiado para mi gusto, y tampoco me parece apropiado que me castren en cuanto llegue a mi edad adulta.

Quiero ser gato y disfrutar de una buena ración de pescado, sin tener que calcular mentalmente lo que el menú desequilibra mi presupuesto mensual para comida; de eso ya se encargará mi dueño.

Quiero ser gato y saborear cada rayo de sol de la mañana como si fuera el último. Sin prisas y sin problemas por la el agujero de la capa de ozono. Por cierto, que debe haber desaparecido, porque desde que empezó el tema de la crisis ya nadie sabe por dónde anda el susodicho agujero.

Quiero ser gato y ronronear ante cualquier caricia, sin plantearme que el acariciador anda buscando algo más que el simple placer de darme placer.

Quiero ser gato y dormitar ante el fuego de la chimenea, disfrutando plácidamente del calor que desprende, sin tener en cuenta la polución que provoca el humo o los árboles que han tenido que talar para que yo disfrute.

Quiero ser gato, para pelearme de igual a igual con los míos. Sin amenazas nucleares ni daños colaterales. Para marcar mi territorio con  pipí y defenderlo con uñas y dientes, pero sin dañar a mis vecinos gatos, que no tienen la culpa de que sus valores o prioridades sean otras.

Quiero ser gato para sacarle  los ojos a ese mundo que me maltrata, que me humilla, que me despoja de mis valores y que me compra y me vende sin pararse a pensar que en otra vida no fuí gato, sino un ser humano al que engañaron, mintieron y desahuciaron sin contemplaciones.

Se lo cuento a mi gata, y me da la razón.

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